Яeflejo de unα ilusion♥

lunes, 12 de julio de 2010

Capitulo 1: La historia detras de un sueño.


-¡Vamos Mel corre!, no te detengas, ¡solo corre!- me decía a mi misma en lo profundo de mi mente agitada y asustada, llorando por temor a lo que sucedería a partir de ahora, nublando mi vista por aquellas innumerables lagrimas.

Corriendo entre los grandes pasillos de esa vieja mansión sin saber hacia a donde ir, estando sola pero al mismo tiempo acompañada por todas esas personas gritando y huyendo sin sentido pero todas con un solo objetivo “sobrevivir”.

Esto era más que una pesadilla, aunque algunos seguían pensando que despertarían en cualquier momento ya que todo lo que jamás creyeron realidad ahora los tenia absortos y aterrorizados. Las paredes cayendo sobre la lujosa cerámica, personas desconocidas muriendo a cada momento y lo que una vez tuvo un valor sobreestimado ahora no importaba absolutamente nada.

¿Cómo es que he llegado hasta aquí?, las sombras me siguen a cada paso, ruidos extraños recorren mi corazon, y risas resonando en mis oídos.

-¿Estás asustada?...

-¡no puedes moverte!

-¿a dónde escaparas ahora?-me decían fríamente divertidos, con voces que apenas se escuchaban, más bien parecían susurrarme, temerosos de que alguien pudiera oírlos pero nadie más los escuchaba solamente yo.

-¡aléjense de mi!- exclamé más que aterrorizada  con toda mi fuerza, de entre las sombras salió el, un chico cerca de mi edad con los ojos aparentemente  clavados en mi, el cabello completamente oscuro mezclado con la oscuridad que prestaba la noche, y la tez pálida como si nunca hubiera visto la luz del sol. Habia obtenido tanta información sobre él con tan solo mirarlo unos segundos. Regrese la mirada hacia mi camino, el estaba alcanzándome, tenía tanta agilidad que apenas se le notaba moverse entre los escombros que quedaban.

Al estar a unos cuantos metros de la puerta un hombre que llevaba puesta la misma vestimenta que yo, intento empujarme para salir primero de la mansión ahora con pocos pedazos aun estables, logro golpearme contra la pared un dolor indescriptible me abundo por toda la pierna derecha ya que un enorme gajo de madera se me habia clavado en la pantorrilla, la sangre salía a borbotones pero era quejarme o intentar sobrevivir. Elegí lo segundo pero el dolor me habia paralizado por completo más aun cuando observé a ese mismo hombre morir… para su mala suerte el suelo se cuarteó haciendo que el cayera junto con cientos de enormes astillas de madera siguiéndolo.

De alguna forma salí de mi estado de transe y me reincorpore rápidamente antes de que una enorme pared me aplastara, el chico de nuevo se encontraba tras de mí, no sabía sus intenciones, logre tomar la manija de la puerta principal pero al abrirla... lo que observe era irreconocible. Todo estaba alumbrado por la pequeña luz que dejaba ver la luna del sol, mientras esta lo cubría haciendo un eclipse. De un momento a otro todo comenzó a cambiar, la luna se había perdido entre la oscuridad y el sol comenzó a encandilarme los ojos a medida que todo lo que estaba al alcance de mi vista comenzaba a incendiarse, al parecer la capa de ozono simplemente había desaparecido, como si hubieran chasqueado los dedos.

En seguida cerré la puerta, y comencé a correr de nuevo por los pasillos, casi destruidos por completos, mis pies esquivaban cada posible intento de caer por las ramas y pedazos de madera que se encontraban en el suelo, en una de esas, el chico me alcanzó, me tomo de los brazos para intentar detenerme con fuerza y delicadeza a la vez ¿cómo era eso posible?, disminuí la velocidad para intentar bajar las grandes escaleras de mármol que se habían mostrado frente a mí, de las cuales no veía absolutamente nada, parecía como un hueco sin fondo, pero mi torpeza intervino y ambos caímos rodando por los peldaños, sintiendo espigas clavándose en mi piel, el me protegía con su cuerpo de los posibles golpes, pero estaba tan aterrada que no sentia mi cuerpo, cuando logramos detenernos el quedo sobre mí, tomándome de los brazos a cada lado, tome el suficiente valor para golpearlo torpemente ya que simplemente no lo toque.

-¡suéltame!-alcance a exhalar, sus brazos aun se mantenían firmes, no pensaban moverse de ahí donde se encontraban. -Por favor...- comencé a sollozar, sus ojos se limitaban a observarme.


-Por favor...- volví a suplicar de nuevo. Una pequeña lágrima se deslizó por mi mejilla, sus dedos fueron rápidos y se movieron para secarla.

-No te hare daño. -me dijo en lo que termino de quitarla de mi mejilla.

-¿Cómo sé que eso es verdad? -le dije. Entre la oscuridad lo único que lograba distinguir eran sus ojos y sus finas facciones, todos en dirección hacia mí.

A mi parecer, nos habíamos adentrado en una burbuja anti sonidos, todo lo que ocurría a mi alrededor se había detenido por pequeños instantes, sólo estábamos él y yo, observándonos.

-Promete no huir de nuevo. -me pidió.-Sólo de esa forma me moveré.

-Lo ... -algo me dijo en el momento que iba a ceder que no era buena idea, su brazo ya no se encontraba en su posición sino sosteniendo mi mejilla, con un golpe fuerte y preciso podría salir de ahí. No dude mucho, ni tampoco lo pensé demasiado, mi rodilla se alzó casi que por orden propia hasta impactar contra su estómago, pero de nuevo, no le di. Suspiré frustrada.

-No lo lograras, ¿sabes? Simplemente no lo intentes.

Se quitó de encima mío y yo aun estaba tirada, al parecer en el suelo de esa burbuja invisible que yo pensaba que nos rodeaba, quizá esperaba a que me ofreciera su mano para levantarme pero no lo hacía, simplemente se quedo parado frente a mí, ahí... esperando a que me levantara, como se dio cuenta que no lo hacía... Estiro su mano hacia mí, la mía se alzó para tomarla y poder levantarme del piso, pero cuando estaba a punto de hacerlo, la burbuja se desapareció, los gritos comenzaron a aturdirme, escuchaba como todo se destruía allá afuera pero sólo era capaz de mirarlo a los ojos... todo a mi alrededor desapareció poco a poco, todo a su alrededor se iba oscureciendo menos sus ojos, que eran los únicos que miraba... Hasta que finalmente todo quedo oscuro…

Puedo sentir la noche comenzando dejándome sin aliento, llevándome lejos de la vida, parece susurrarme palabras de aliento, despues de todo lo que he visto, despues de todo lo que he vivido; Mientras mis entrañas luchaban por salir, preguntándome asustada en los ecos de mi mente si la angustia se iría. Si tan solo supiera como esconderme de mi misma, si pudiera dejar atrás todo por lo que soy temida, y amarme sin miedo es casi imposible, pensar que yo  podría seguir corriendo en mi mente para escapar, a pesar de que siempre habia querido "mas".

Por alguna razon, amanecí en ese bosque que rodeaba la gran mancion,  no extenso, y nada pequeño, ya aquel muchacho no estaba a mi lado, y de la noche anterior no recordaba absolutamente nada, al intentar hacerlo un dolor de cabeza me atacaba, sólo de una sola cosa mi mente guardó el  recuerdo, el de aquel muchacho.

Comenze a caminar entre la maleza rompiendo el silencio a cada paso, quebrando hojas de otoño ya secas por el paso del tiempo gritando bajo mis pies descalzos, caídas de enormes arboles vestidos de niebla y maldita oscuridad, por un camino lúgubre que apenas se entendía.

No sabía hacia donde me dirigía, solo caminaba guiándome por una sensación en mis pensamientos, una imagen, un recuerdo... una pequeña niña en un enorme cuarto rosa, lloviendo afuera, comiendo galletas, acompañada de un niño cerca de dos años mayor que ella, sucio y un estilo diferente, mirándola dulce y maliciosamente, teniendo un plan para ella.

Mis pensamientos volvieron en sí, obligándome a vivir en este mundo real, la noche se transformo tenuemente en una hermosa mañana, oliendo a roció en cada rincón, el viento enojado revolvió mi ser entre aquellas hojas dirigiéndose a una pequeña cabaña vieja y quemada, consumada por los años, derrumbándose con el tacto, una ventana a cada lado, con vidrios ahumados  algo rotos, y telarañas cubriendo los barrotes que la bordeaban.

Subí los tres pequeños peldaños para llegar a la puerta un poco despues de ellos, tome la manija plateada casi deshecha, estaba fría lo cual hizo que me estremeciera y despertara aun más. Al abrirla lentamente, habia logrado hacer más ruido por los rechinidos que lograr abrirla, estaba atascada con algo, tal vez algún barrote de madera, asi que, con toda la fuerza que tenia golpee la puerta con el hombro izquierdo, ya que el derecho me dolía bastante, para mi mala suerte esta se abrió con facilidad y yo caí por completo al suelo. Al levantar la mirada observe que mi pierna derecha se encontraba atascada bajo varias maderas mohosas, al lograr sacarla sentí un aire frio recorrer toda mi piel, de pronto caí en la cuenta de que él habia regresado...

-¿Porque me trajiste hasta aquí?

Esa persona era la misma de mis recuerdos, el mismo chico que se encontraba junto a esa pequeña niña, habia crecido al parecer pero seguía siendo el mismo.
Por un momento creí que sería aquel joven que corría junto conmigo en aquella mansión, pero me habia equivocado.

Se encontraba a unos cuantos metros de mí, escondido entre la maleza. Descubrí por mi sentido, que no era cualquier persona, era un viejo espíritu olvidado por los años, uno familiar, diferente y especial.
-Simplemente para hablar.-Me contesto fríamente.

Sin esperar su siguiente reacción, di media vuelta y gire la perilla de la puerta, hasta que sentí unas manos frías que recorrían mi cintura. Al sentir ese tacto todo tipo de recuerdo de la noche anterior comenzó a llenar cada pequeño hueco de mi mente, hasta que recordé cada detalle, la burbuja, los gritos, y más que todo, huir, eso era lo que más necesitaba en ese momento.

-Melanie Soberanis Ross. Nacida en Nuevo México, el 5 de abril de 1993, a los 7 años presento los primeros problemas de esquizofrenia pero se creyó que era estrés. Actitudes que tomaba: nerviosismo, inquietud, y animo preocupado, brotes de mal genio, dificultad para concentrarse, repentinas fugas del hogar y alucinaciones.
A los 12 años se traslado a Paris, Francia a vivir con sus padres y recibir el apoyo de su familia materna, un mes más tarde tiene otro ataque de alucinaciones lastima de gravedad a la hija de uno de los vecinos diciendo “es un demonio que queria lastimarnos”, el 30 de octubre del 2005 a los 12 años es recibida en “la Clinique Villa Montsouris” encontrada en rue de la Santé… esa eres tu.-me sonrio maliciosamente, al escuchar cada una de aquellas palabras supe que queria lastimarme, algo asi no podia ser real, yo no podia ser alguien asi,  y si esas dolorosas palabras eran reales… ¿Por qué a mí?.

-yo… no puedo ser asi, no estoy enferma… ¿de dónde has sacado eso?, ¿Cómo obtuviste esa información?, ¡es completamente falsa!- exclamé, de algo estaba segura yo no podría dañar a alguien sin una buena razon.

-mira tu vestimenta… ¿crees acaso que asi se vestiría una chica normal?

-¿Por qué estas diciendo esto?... ¡¿Quién eres?!

-lo que acabas de presenciar son simplemente tus alucinaciones, nada de eso es verdad, tu lo has creado, esa mansión en realidad es una clínica psiquiátrica, esas personas no intentaban huir simplemente querían detenerte para que no lastimaras a nadie, ese chico que corría detrás de ti tan solo era un enfermero intentando darte calmantes, todo ese desastre que parecia ser causado por la naturaleza en realidad fue causado por ti… nada fue real.

-…ahora recuerdo… ya no soportaba mas una noche ahí, no sabes el tipo de desesperación que hay al saber que estas en un lugar acompañada de gente que no conoces, que te pueden hacer daño, otras que te tienen miedo, te enferman más de lo que estas, y su forma de ayudarte es simplemente drogándote… ya no podia estar más ahí, yo no estoy enferma… ¿acaso es una enfermedad ver lo que puede suceder en un futuro o saber del pasado de alguien con tan solo tocarlo?, tan solo quiero que se termine…

-tú no eres esquizofrénica y lo sabes, ¿ahora qué harás?

-simplemente los ignoraré…-

-ellos te seguirán hasta que los ayudes… nunca te dejaran en paz, debes ayudarlos, tienes que vivir con ese castigo para toda tu eternidad…

-Lo se.

Le dije atravesándolo.

-Pero ese día, no va a ser hoy, Evan.

Abrí la puerta y finalmente desperté.

Abrí los ojos suavemente, evitando que la luz que penetraba en la habitación me lastimara. Todo habia sido un sueño... pero todo lo que sueño siempre sucede… pero quizá estaba demasiado abrumada para pensar razonablemente.

Esa soy yo, una joven de 17 años acusada de ser esquizofrénica cuando en realidad tan solo es clarividencia.

 Esta es mi única realidad al abrir los ojos.

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3 comentarios:

Blogger Liiz ha dicho...

spera!! no entendi!!
pke kapitulo 1??
si son los mismos personajes
O.o
paresko ignorante!!
jaja
bueno
aun asi me gusto
kiero saber ke va a pasar
kudate
bye

12 de julio de 2010, 14:23  
Blogger Mapita:)*! ha dicho...

:O!!!
esta raroxD & confuso...
pero :O!!
me encantoxD!
pobrecita 0.0
es asi como alice D:!!!
please sube prontoxD
besos:D

PD: Por cierto, soy Mapita de un hermoso rayo de luzxD

13 de julio de 2010, 13:23  
Anonymous Anónimo ha dicho...

me encanto! gracias, pero la letra deberia ser un poco mas grande jajajaj besos

4 de diciembre de 2012, 16:35  

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